Siempre se habla de las madres.... ¿y los padres qué?

"Madre no hay más que una", siempre me acuerdo de esa frase cuando pienso en mi madre, mis abuelas y, supongo, que todas las generaciones anteriores de mujeres. Me la decían constantemente cuando yo repetía que no pensaba en absoluto en aumentar la prole de la familia (miradme ahora comiéndome mis palabras), como si fuese un mantra religioso o una forma de autoconvencerse de que pasase lo que pasase el concepto de "madre" siempre sería superior a cualquier otro.
Ahora, buceando un poco por la red, encuentro multitud de blogs y páginas de madres contando sus experiencias y como van viviendo ellas la maternidad. Algunas me ayudan a entender algunas de las cosas que me están pasando, pero otras me hacen pensar que hay personas que creen que esto de la maternidad es solo cosa de mujeres y que lo que pasa sucede solo en torno a nosotras. Y creo que es un punto de vista equivocado. No sé si es que yo he tenido suerte o, tal vez, me he tomado esto de ser madre como algo natural y lo he desprovisto de todo misticismo, pero no creo que sea algo exclusivamente mío. Es cierto que mi cuerpo está cambiando en formas que no podía ni imaginar y que seguramente no vuelva a sentir ninguna sensación comparable a notar como mi hijo se mueve dentro de mí, pero cuando miro a mi lado en el sofá, veo a otra persona que está tan ilusionada como yo con esto y que vive cada paso como si le fueran las entrañas en ello. Y sin embargo, no consigo adivinar lo que piensa.
Leyendo, me doy cuenta de que existe alguna literatura sobre lo que les pasa a los padres durante el proceso del embarazo, pero es mucho más escasa y, por lo que he podido ver, tiene mucha menos "magia" que la que habla de las chicas. Y me da un poco de pena pensar que se está perdiendo también la experiencia que viven los chicos. Hablan mucho de lo que afecta el embarazo a las relaciones de pareja y en ese contexto a lo que puede preocuparle a tu chico, pero muy poco de los sentimientos reales que puede estar experimentando. ¿Habrá sentido la misma emoción al notar la primera patada de nuestro bebé que la que sentí yo cuando empecé a notar sus movimientos? ¿Le preocupará igualmente que esté bien ahí dentro? ¿Le gusta hablarle?... Son un millón las preguntas que me hago, sobre todo por si emocionalmente está siendo para él lo mismo que para mí, pero no encuentro demasiados testimonios (que seguro que los hay) de esa parte, parece como si sólo se interesaran por la parte que tiene que ver con nosotras y, como mucho, con la que puede afectarnos a nosotras de ellos.
Estoy segura de que una experiencia como esta se vive de diferente forma cuando llevas a una criatura dentro y cuando no, pero eso no quiere decir que sea menos intensa. Yo, ahora, soy plenamente consciente de que, hasta que esta culebrilla salga, no estoy nunca sola, nunca. Ya se encarga él de recordármelo de vez en cuando con una buena coz en las costillas y me encanta esa sensación. Pero también estoy segura de que, aunque distinta, tiene que estar siendo una experiencia muy intensa para mi chico también. Así que, reivindiquemos embarazos compartidos al 100% y que los padres se pronuncien más. Queremos saber qué pasa por sus cabecitas también.

0 comentarios: