Y nunca mejor dicho. Este 2015 se presenta como uno de esos años en los que tu vida cambia de una forma radical, teniendo en cuenta que incluye una nueva personita de la que te preocuparás el resto de tu vida, posiblemente un cambio de residencia, otro examen de oposición.... vamos, que va a ser toda una aventura para un año con un número tan bonito. De hecho, ayer me reía con el padrino del niño diciendo que va a ser un niño del segundo impacto (los que hayan visto la serie de Evangelion sabrán de lo que hablo).
No sé muy bien cómo vamos a ser capaces de gestionar tantos cambios, la verdad me preocupa un poco porque todo el mundo te vende la maternidad sólo de dos formas, como algo maravilloso con lo que vivirás el resto de tus días y como algo que te cambiará radicalmente la vida. No tengo muy claro cualquiera de las dos, la verdad, aunque también es cierto que nunca he sido madre y no tengo ni idea de lo que se siente siendo una (esa parte os la podré contar dentro de unos meses). Lo que sí sé como futura madre es que ahora mi peque se levanta y se acuesta revoltoso y que durante todo el día se dedica a "recordarme" de vez en cuando que está ahí. Me habían dicho de todo de esta parte, que si era un poco grimoso, que si a veces era molesto, que si era increíble notar la conexión con ese pequeño ente dentro de tí... la realidad es que a mí me hace gracia. Tal vez no sea un sentimiento muy materno, pero me imagino a esa pequeña personita ahí dentro, flotando en la oscuridad y calentito y que, de vez en cuando, estira una pata o una pierna y yo lo noto contra las paredes de mi cuerpo (es por eso que lo he bautizado como "babyalien"). Y eso me hace gracia, me arranca una sonrisa y pienso en lo divertido que será ver el desarrollo exterior de ese pequeño ente y en lo que se convertirá en adulto. A lo mejor a eso se refieren con "algo que llevas contigo todos los días de tu vida".
Lo cierto es que, de momento, como llevo un embarazo tan bueno, tampoco soy muy consciente de todas esas cosas que se suponen que pasan, excepto por la acidez y la panza que crece cada día, no noto ni antojos ni hormonas, ni nada de nada... Imagino que depende de cada persona, porque si no la única explicación posible es que se trate de un cuento de las mujeres para poder dar rienda suelta a sus frustraciones durante nueve meses. Quiero pensar que el cuerpo de cada chica es distinto y que, por lo tanto, reacciona de forma diferente ante un cambio tan radical como es tener el ADN de otra persona recorriéndolo. Sin embargo, también pienso que nuestro cuerpo reacciona según el momento vital en el que estamos, me explico, si estás en un momento equilibrado de tu vida, en el que te sientes muy segura con todo lo que te rodea y contigo misma, imagino que las hormonas no hacen tantos estragos como si hay algo que te haga sentir mal o infeliz, por pequeño que sea. La parte buena es que ahora ya se empieza a notar y ya no tengo que estar contándoselo a todo el mundo, eso de dar explicaciones no es lo mío, así que o pensarán que las fiestas me han sentado demasiado bien o sacarán sus propias conclusiones.
Feliz año amigos/as, ya os iré contando como se presenta esta aventura.
Año nuevo, vida nueva
About author: Megami
Cress arugula peanut tigernut wattle seed kombu parsnip. Lotus root mung bean arugula tigernut horseradish endive yarrow gourd. Radicchio cress avocado garlic quandong collard greens.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario